lunes, 30 de abril de 2012

Perfiles abrileños


   Con  unas predicciones de tiempo revuelto y desapacible, echó a andar abril entre olores a cera, incienso y azahar. Los días centrales de la Semana de Pasión amanecieron encapotados y la lluvia débil, intermitente y desacompasada, obligó a mirar al cielo a las hermandades en un intento de burlar el agua amenazante. No obstante, hubo mejor suerte que el año pasado y todos los pasos, salvo el de la tarde-noche del Jueves Santo, lograron salir a las calles para cumplir sus estaciones de penitencia, a veces entre un cielo festoneado de una cohorte de nubecillas que acompañaban al astro rey que lució, por momentos,  con fulgor y viveza en las alturas, por momentos, eclipsado por un cielo reconvertido en palio de crestería; a veces entre estrellas ocultas por un cerrado lienzo gris plomizo.
   El retorno de los tronos, de las dolorosas y de los cristos ahítos de sufrimiento, al ámbito de sus retablos pone fin a la representación barroca de la religiosidad popular y cede el testigo al tiempo de gloria, que invita a desempolvar los trajes de flamenco, a dar lustre a las botas camperas, a bruñir los metales, a engalanar las carretas y carrozas, a preparar los arreos de enjaezar las cabalgaduras, a hacer acopio de viandas, ...
   Entre tanto, las infraestructuras y equipamientos locales, encuentran terreno abonado en la política del Consistorio que, sin prisa pero sin pausa, está transformando la panorámica de los viarios rurales (acaban de recibir un lavado de cara los caminos de la Golosa, Cuesta del Monte, Dulce y Callejón de las Brujas) y urbanos (Calle Sileras) que hacen posible comunicaciones más diligentes y seguras para viandantes, vehículos y mercancías.
    Las dos rotondas que facilitan el acceso al pueblo se han hermoseado con sendos motivos historicistas, con referencias identitarias ancestrales –el escudo heráldico de la localidad y una de las caras de la urna funeraria hallada en el yacimiento ibero de Piquía reproducida a tamaño descomunal-  que suponen un aliciente, un reclamo para el turismo, una invitación, en definitiva, para adentrarse en su interior y conocer el legado patrimonial histórico-artístico que conserva en usufructo permanente esta ciudad milenarista.
    No pudo tener mejor prólogo la Feria del Libro de este año, un acontecimiento cultural que las sucesivas ediciones han convertido ya en un referente inexcusable del calendario abrileño de Arjona.
    Juan Eslava Galán, artesano de la palabra y divulgador de la historia, recibió de su tierra el homenaje “Natural de Jaén”, reconocimiento académico tributado por la Universidad de Jaén y el Ayuntamiento de la localidad, que viene a sumarse a los importantes premios literarios conseguidos por este hijo ilustre de Arjona, (Planeta, Fernando Lara, Ateneo de Sevilla, …) que, por méritos propios, está, sin duda, considerado como uno de los mejores prosistas en lengua hispana del panorama literario actual.
    En un momento de su intervención, cercana y entrañable, Eslava Galán reveló que su próxima obra, ambientada en la Arjona de la primera mitad del siglo XVII, recreará los episodios del hallazgo de las reliquias de los Santos Patronos.
    La primavera florece esplendorosa, amasando la luz con gracia perfumada que besa suavemente la arboleda mientras viste de colores caminos y corazones.
     Y cuando el cohete rasgue el lienzo celeste, anunciará entre los hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, vecinos y forasteros, la estética multicolor y una renovada manifestación de fe y devoción apasionadas.
   Es el momento de que cetros y banderas ondeen al aire, los estadales ciñan los cuellos, los caballos y las carretas pongan rumbo por los caminos que escancian fragancias de romero, lentisco y cantueso en busca del semblante divino que mora en lo más alto de Sierra Morena.
    A pesar del rigor de los tiempos, a pesar de las polémicas tasas, a pesar de la climatología adversa.
   Si quieres conocer otros hechos acontecidos en los ámbitos abrileños, haz clic sobre este enlace.

3 comentarios:

  1. Hola. Solo comunicarle un error en su crónica del mes de Abril. La Hermandad de la Expiración el Jueves Santo no realizó su estación de penitencia, siendo la unica que no sacó a su imagen titular a la calle.
    Por lo demas, felicitarle por su blog.
    Un saludo.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    1. Gracias por la matización.En honor a la verdad, el desfile procesional del Santo Entierro, de la Virgen de la Soledad y las tres Marías, (Viernes Santo), acortó su itinerario y la procesión del Cristo de la Expiración fue suspendida. Un saludo.

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