lunes, 28 de marzo de 2011

SANCHO IV OTORGA A ARJONA EL TÍTULO DE VILLA EN LA NAVIDAD DE1284

    Este año se cumple el 120 aniversario de la concesión del título de ciudad a
Arjona. Pero antes de ser ciudad esta localidad fue casi quinientos años villa
de realengo. El monarca castellano Sancho IV le concedió tal privilegio, unos
meses después de  su investidura real. Estos fueron los antecedentes de este  
hito histórico.  
    El 4 de abril de 1284 moría en Sevilla el monarca Alfonso X ‘el Sabio’ y el
último día del mismo mes era coronado en Toledo su sucesor, el rey Sancho IV
apodado ‘el Bravo’.
    Poco tiempo después de acceder al trono, hallándose el soberano en Segovia
otorga el 23 de diciembre el título de villa a Arjona y no sólo ratifica todos los
beneficios y  privilegios que disfrutaba hasta entonces, sino que revocó las
cartas y privilegios que  hubiese contra ella y amplió con otros.
    El historiador Jimena Jurado lo dejó escrito en estos términos, suavizados
por el castellano actual:
    “... el 23 de diciembre estando en Segovia, concede grandes franquicias y
libertades al Concejo, a los caballeros y a los vecinos moradores en la villa
de Arjona, dándole título de villa y revocando las cartas o privilegios,
si algunos hubiese contra ella, del Rey don Alfonso, su padre, o del Rey
don Fernando, su abuelo. Les da el Fuero de Toledo, les concede todas  las
honras, franquicias y libertades, de que gozaban los caballeros y los ‘hombres
buenos’ y todos los otros vecinos del Concejo de Jaén; y manda que su
término sea tan extenso como lo había sido en tiempo de los moros y del Rey
don Fernando ‘el Santo’, que ganó la villa y la pobló, en que fueron
comprendidos muchos lugares y castillos, de los cuales algunos ya se han
destruido de tal manera, que de ellos no ha quedado memoria; otros han
permanecido, aunque ya están fuera de su jurisdicción, y finalmente les
confirma todos los privilegios que tenían antiguamente concedidos por los
anteriores reyes, especialmente las franquicias y libertades que el Rey don
Alfonso, su padre, y él mismo le habían dado”.

    Fuente: HISTORIA O ANALES DEL MUNICIPIO ALBENSE
URGABONENSE O  VILLA DE ARJONA. Autor: Martín de Ximena Jurado.
Dep. legal: J-723-1996.

viernes, 25 de marzo de 2011

LOS VESTIDOS EN ARJONA DURANTE EL PRIMER TERCIO DEL S. XIV


    La historia del vestido comienza mucho antes de que las primeras civilizaciones de Egipto y Mesopotamia hicieran su aparición. Se han aducido muchas causas para explicar su nacimiento: por razones de pudor, protección contra el frío, como aditamento de protección mágico-simbólica o cuestiones vinculadas a la esfera de la estética, la ostentación y la posición social de sus usuarios.
    Sin entrar en el fondo de estas consideraciones, en el primer tercio del siglo XIV, nuestros antepasados cubrían su cuerpo con ropajes de clara influencia morisca.
    Así, las clases nobles y los sectores más pudientes vestían con el pellote – confeccionado en lana y forrado  en cendal- y la aljuba –prenda de medio cuerpo arriba, con falda de poco vuelo que cubría hasta por encima de la rodilla, con mangas y abotonada por delante. Más tarde se instauró el predominio de la crocha y el tabardo, éste último abierto por los costados e incluso atado por la cintura, eran lisos o blasonados con las armas heráldicas de su portador. Estaban confeccionados de seda aterciopelada y forrados por dentro de piel.
    Las doncellas llevaban el cabello en trenzas, y usaban un sencillo traje carmesí; las damas, en cambio recogían el cabello en moño bajo y, si estaban destocadas, usaban una redecilla y dos cintas entrecruzadas; la indumentaria  femenina se circunscribía al uso de la camisa, a las que, por disposiciones anteriores,  no siempre respetadas, se prohibía las adornasen con oro y plata; medias negras, ropajes de seda, de color carmesí o rojo, estola central, cuello de cuadros blancos o negros, coselete amarillo, cinta dorada y zapatos de cordobán.
    Desde el siglo anterior, era costumbre en las mujeres embarazadas llevar una cinta roja y blanca sobre el talle.
    En cuanto a las clases plebeyas y más menesterosas, los hombres usaban capas y sayos de lienzo, -especie de túnicas holgadas, poco ceñidas o sin ceñir-, que tapaban los paños menores y zapatos, y las mujeres, camisas  y sayas de lienzo y zapatos.
    Para los días festivos, las féminas lucían el “chamarón disantero” o zamarro, prenda de abrigo usada en las épocas más frías del año , que cubría al garnacho, ropa interior sin mangas y ajustada al cuerpo, (especie de justillo), toca amarilla o encarnada, bien listada en la frente, zapatos hasta la rodilla y zarcillos y sartas de latón.

Fuente: ANALES DE LA CIUDAD DE ARJONA. AUTOR: SANTIAGO  DE MORALES TALERO. Dep. legal: M 4721-1965.

  

sábado, 19 de marzo de 2011

ARJONEROS EN LA MANIFESTACIÓN DE AYER EN JAÉN

     Varios millares de personas se concentraron ayer en Jaén para pedir precios justos para el aceite de oliva en una manifestación organizada por las organizaciones agrarias UPA, COAG, y ASAJA y numerosas cooperativas jiennenses. La localidad de Arjona estuvo representada por un nutrido grupo de productores del sector encabezados por una pancarta con el lema "ARJONA POR EL OLIVAR".

    Para ver el video resumen de esta manifestación, pulsa aquí.
    Para más información sobre este evento, facilitada por DIARIO JAÉN, pulsa aquí.

jueves, 17 de marzo de 2011

LA RUTA DE LOS CASTILLOS, UNA PROPUESTA DEL ARJONERO ESLAVA GALÁN

     En el año 2002, el escritor arjonero Juan Eslava Galán presentó una 
propuesta a la Diputación Provincial de Jaén para poner en marcha la "Ruta 
de los Castillos y las  Batallas", una iniciativa cultural que aunaba el turismo
con la historia y la gastronomía.
    A mediados de 2005, la iniciativa ya estaba en marcha y el proyecto era una
realidad consolidada en sólo una tercera parte.

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